16 de marzo de 2006
Al re-ataque!!!!!!!!
15 de marzo de 2006
Consejo de Seguridad dividido
14 de marzo de 2006
Europa dividida
Consecuencias del ataque preventivo a Iran
13 de marzo de 2006
El negocio anglosajon
Fuente: La Opinion Rafaela
Irán nuclear
Irán quiere armamento nuclear por cuatro razones casi evidentes. En primer lugar, porque tiene las segundas reservas de petróleo del mundo y no quiere correr el riesgo de verse atacado, a largo plazo, por ese petróleo. Y esta tentación la pueden tener no sólo los norteamericanos, sino también los rusos, los chinos e incluso los europeos que tienen frontera con ellos a través de la aliada Turquía. En segundo lugar, porque, más a corto plazo, en casi todos los países fronterizos con Irán (Turquía, Turkmenistán, Afganistán, Pakistán e Irak) hay muchos soldados norteamericanos. Y la flota americana del Golfo es la más importante de toda la región. Además, la administración Bush incluyó a Irán en el "eje del mal", lo que supone una clara y permanente amenaza, e Irán sabe que si Irak, como Corea del Norte, hubiera tenido realmente armas de destrucción masiva nunca hubiera sido atacado. En tercer lugar, porque las dos potencias nucleares de la zona, Israel y Pakistán, tienen divergencias profundas con Irán, pero hay una regla no escrita que sostiene que dos potencias nucleares sólo tienen conflictos de baja intensidad por las terribles consecuencias de un conflicto abierto, con lo que dotándose de armamento nuclear, la amenaza israelí se conjura, así como la pakistaní, evitándose así la tentación, que también pueden tener las potencias, de reeditar una segunda guerra contra Irán con país interpuesto como fue la irano-iraquí de los ochenta: EEUU alentó a Irak a atacar Irán para apoderarse de su mayor zona petrolera. Y, finalmente, Irán quiere armamento nuclear porque la historia demuestra que los mecanismos multilaterales de seguridad, empezando por las Naciones Unidas, no funcionan. Irán se anima a buscar armas nucleares por razones importantes: en primer término, porque en los próximos dos años, que son los que necesita para completar su primera generación de armas, los norteamericanos no pueden involucrarse en otra guerra por evidentes razones de capacidad y de oportunidad política. En segundo término, porque estando el petróleo cerca de los 60 dólares, la amenaza a Irán puede provocar una verdadera crisis económica en el mundo cosa que hace pensar dos veces a sus enemigos antes de atacarlo. Estas razones explican el hecho de que Irán se va a convertir inevitablemente, en los próximos meses, en una potencia nuclear. Así las cosas, Irán se convertirá en la primera potencia del Golfo con mayoría chií, quien poseerá al mismo tiempo dos poderes formidables: el poder atómico y el poder petrolero.
La locura en el poder
12 de marzo de 2006
La Bolsa Iraní de Petróleo: fin del dolar
El retroceso de una nación
Fuente: Pagina 12
Los yanquis no puede controlar el aeropuerto
El caso Iran
El antagonismo entre EEUU e Irán es la crisis más peligrosa en el orden internacional, y las consecuencias son impredecibles. En 2002 la oposición iraní denunció la existencia de un programa nuclear secreto, que estaba en marcha en violación de los compromisos internacionales asumidos por Irán. Irán no permite las inspecciones de la AIEA. El programa nuclear de Irán tiene cuatro instalaciones angulares objeto de preocupación. Las de Arak, al sudoeste de Teherán, de agua pesada, un reactor en construcción que será capaz de producir 10 kilos de plutonio al año. Las de Bashehr, que -con tecnología y apoyo ruso- incluyen un reactor de 1.000 megawatts que podría estar activo antes de fin de año. Está previsto que opere con combustible proveniente de Rusia y volvería a ese país. Las de Esfahan, para procesar el plutonio de Arak, que cuentan con dos pequeños reactores suministrados uno por Francia y otro de origen ruso. Y las de Natanz, en las que se construyen unas 1.000 centrífugas con las que podría procesarse el uranio para producir hasta 400 kilos de uranio enriquecido. Muy pocos creen que Irán utilizará su programa de enriquecimiento de uranio con fines solamente civiles. Sólo Alemania cree que aún hay espacio para el diálogo necesario para edificar una solución negociada, de compromiso. Por su parte, EEUU busca destruir la revolución iraní desde que esta surgió, en 1979, volteando al gobierno títere del Sha y ahora encuentra el argumento del el enriquecimiento de uranio para acabar con los ayatolas de turbante y barba de una vez por todas. ¿Qué pasa en el complejo mundo árabe?. En general, en el mundo árabe se ve con malos ojos el que se haya permitido a Israel permanecer fuera del Tratado de No Proliferación Nuclear durante décadas. Por ello, muchos en la región consideran que Irán tiene el derecho legítimo de estar a la par con Israel y así balancear el desequilibrio existente en la zona, sobre todo después del derrocamiento de Saddam Hussein. Sin embargo, ésta no es necesariamente la posición de los gobiernos. Irán es un país mayoritariamente chiita y -salvo Irak y Líbano- el resto del mundo árabe es mayoritariamente musulmán sunita. Asi las cosas, en los gobiernos sunitas hay una especie de malestar debido a las intenciones de Teherán de posicionarse como un actor con mayores recursos estratégicos que cualquier otro en la región. Y los desplantes diplomáticos de su nuevo presidente, Mahmud Ahjmadinejad, no dan mucha confianza a los líderes árabes, quienes demuestran cautela y deferencia hacia Occidente. ¿Qué pasa dentro de Iran?. En Irán sí parece existir consenso sobre su programa nuclear. La mayoría de las élites iranies, tanto dentro como fuera del gobierno, están a favor de que Irán tenga capacidad y control sobre su producción nuclear. Creen que es su derecho y en realidad lo es. Las élites aquí creen que tienen la suficiente infraestructura que les permite desafiar a Occidente. Cuentan con el apoyo de Moscú y Pekín, pero también confían en sus propias capacidades. Los iraníes responsabiliza en parte a Occidente por permitir que Israel haya desarrollado armas nucleares y ven como una injusticia que nadie en Occidente discuta el derecho a tener ese tipo de armas Israel y al mismo tiempo se los amenace a los iranies ante la sola posibilidad de que Irán pueda llegar a tenerlas. Y Occidente amenaza con sanciones o con una intervención militar. ¿Qué tipo de sanciones? Estarían orientadas contra el comercio, en especial el de la principal industria iraní, la del petróleo y el gas. Irán también está tramitando el ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC), y esta solicitud, que se encuentra en una etapa temprana, podría ser bloqueada. Sólo el año pasado se estableció un equipo de trabajo para considerarla, pero todo ese trabajo cesaría. Estados Unidos ya está embargando su importante comercio energético con Irán y tiene mucho interés en evitar que las compañías petroleras estadounidenses ayuden a Teherán a desarrollar sus reservas. El petróleo y el gas, además de los productos mineros, representan el 86% de las exportaciones iraníes. Pero EE.UU. no puede esperar que otros países den pasos drásticos similares y le podría resultar difícil convencer a algunas naciones de que es necesario tomar cualquier tipo de medidas. Por ejemplo, es poco probable que China, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad y está buscando petróleo en todo el mundo, vote a favor de un embargo petrolero, ya que en noviembre de 2004 firmó un importante convenio con Irán para comprar su petróleo y su gas, en un acuerdo estimado por los chinos en US$70.000 millones. En estos momentos Japón es el principal importador de petróleo iraní y no querría que se reduzca mucho ese comercio. La actitud de Rusia, que está fabricando una central nuclear en Irán, es también importante. Rusia se ha mostrado más crítica de Irán recientemente, en especial desde que Teherán rechazó su oferta de enriquecer uranio de parte de Irán en territorio ruso y de suministrar el combustible para la energía nuclear que Irán dice que quiere y necesita. Aún así, Rusia tal vez no quiera ir demasiado lejos. Irán está explotando astutamente sus derechos legales: de acuerdo al Tratado de No-Proliferación Nuclear sí puede desarrollar un ciclo de combustible nuclear bajo inspección. Eso es todo lo que dice que quiere hacer. El argumento en su contra es que perdió ese derecho al esconder anteriormente un programa de enriquecimiento y ahora no puede actuar como si no hubiera pasado nada. Según este argumento, Irán podría comprar combustible de otros países bien regulados, como hacen otros. Las sanciones no servirán de mucho. Quedan las medidas militares. En EEUU e Israel dicen que no se puede tener confianza en Irán y que la tecnología empleada para enriquecer uranio para combustible más tarde podría servir para provocar explosiones nucleares. Si uno domina una de estas técnicas, domina la otra. Esto le permitiría a Irán abandonar el Tratado de No-Proliferación Nuclear y fabricar armas nucleares. Por eso quieren bombardear e invadir ya. La relación EEUU-Israel es misteriosa. No se sabe si es el perro el que mueve a la cola o la cola al perro. Como en todo lo que tiene que ver con Israel hay cosas difíciles de entender. ¿Se seguirá escribiendo la Biblia aun en el siglo 21?...
11 de marzo de 2006
Tras los pasos de Norcorea
Irán hace veladas amenazas de que va a renunciar al tratado que busca evitar la proliferación de las armas nucleares tal como hizo Corea del Norte, cuyo gobierno anunció que tenía armamento atómico, poco después de retirarse del convenio. En aquel entonces, Pyongyang escapó de las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Irán que tal vez pretende seguir lo mismo pasos podría enfrentar hoy una respuesta más severa. Irán insiste que tiene derecho a enriquecer uranio bajo los términos del Tratado de No Proliferación, que permite expresamente a los países desarrollar programas nucleares pacíficos. Irán insiste en que no tiene intenciones armamentistas, pero nadie le cree. Y su caso fue reportado ante el Consejo de Seguridad, por parte de la junta de 35 naciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). Iran advirtió que "revisará" su política hacia el tratado suscrito por Irán y 90 naciones más, si el Consejo de Seguridad le aplica sanciones. Sólo otro país, Corea del Norte, se ha retirado del tratado desde que entró en vigencia, hace 36 años Teherán espera que la tibia respuesta del Consejo de Seguridad a aquella decisión se repita en su propio caso. Aunque el Consejo de Seguridad expresó sus preocupaciones sobre el programa nuclear norcoreano, no dio pasos concretos para castigar al país. Las exigencias de Estados Unidos, para imponer sanciones económicas o políticas, no prosperaron ante la oposición de China y Rusia. Pero Irán no es Corea del Norte, y el 2003 no es el 2006. En aquel entonces, las preocupaciones crecientes sobre la invasión a Irak menguaron la atención sobre Corea del Norte. Además, Pyongyang era ya un estado marginado, con una economía de subsistencia, por lo que tenía poco que perder si la ONU le imponía sanciones económicas y políticas. En cambio ahora EEUU esta obsesionado por bombardear Irán. Y tiene muchos motivos para hacerlo: acabar con la bolsa petrolera de Irán que usara el euro, bloquear la provisión de petróleo a China para frenar su crecimiento, frenar el programa nuclear de Rusia en Irán, apropiarse del petróleo del que perdió el control desde la caida del Sha Reza Pahlevi, proteger a su aliado Israel de las bombas atómicas de un país que ha jurado destruir al Estado Judío en cuanto pueda hacerlo. Razones para atacar a EEUU no le faltan.
Norcorea fabrica misiles atómicos y dólares falsos
Irán y Norcorea
Pasos predecibles
Irán se servirá del petróleo como arma si el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas impone sanciones para forzarlo a poner fin a su programa nuclear. Irán es rico en recursos energéticos y tienen el control sobre la mayor y más sensible ruta energética del mundo: el estrecho de Ormuz. Según la óptica iraní, con las sanciones la comunidad internacional se verá más perjudicada que el propio Irán. Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU se reunieron ayer para mantener su segundo encuentro sobre la crisis nuclear iraní. Estados Unidos, Reino Unido y Francia abogan por una declaración dura que presione a Irán. Mientras, Rusia y China han dejado claro que se oponen a una acción firme del Consejo de Seguridad y que prefieren dejar el caso en manos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Estados Unidos y la Unión Europea proponen que el Consejo de Seguridad de la ONU otorgue un plazo de dos semanas a Irán para que ponga fin a sus actividades nucleares sospechosas. El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto debatir la próxima semana el caso nuclear iraní, que le fue transmitido el miércoles por el OIEA. El OIEA exige a Teherán que suspenda sus actividades nucleares sensibles y coopere para garantizar que su programa atómico no persigue fines militares. Al contrario de este último organismo, el Consejo de Seguridad tiene poder para imponer sanciones y puede autorizar también un recurso a LA FUERZA CONTRA IRÁN. Es a este punto donde quiere llegar EEUU.
10 de marzo de 2006
El Consejo de Seguridad y sus sanciones
9 de marzo de 2006
El nuevo frente de guerra
Fuente: Red Bolivarian, Chile
No les da el cuero....
“Países inestables”
Fuente: Diario Hoy Net